lunes, 15 de agosto de 2016

Tarde de agosto

            Sobre la tarde ya te determinas
con secreta locura de saberte.
Cuánto lidiar para después perderte
en la entrega total que no imaginas.

Citas a tu destino, le dominas
para salir vencido de la suerte;
y triunfador a hombros de la muerte
hacia un lejano ruedo te encaminas.

Después, tu ausencia, erguida ante ese lento
y entristecido toro de silencio
que embiste en tu aventura como un viento.

Y esa callada nieve, en la serena
soledad de ese agua de silencio
que nos trae tu última faena.


                                                                 Francisco Carrasco Heredia

viernes, 5 de agosto de 2016

Capea

            Tábano y resol clava el estío
en el abril sin flor de la madera,
y el pértigo se finge talanquera
donde el cairel es corazón y brío.

Sangre moza cumplida en el hastío
de binar el olivo y la mancera,
buscándole tres pies a la manera
de hacer burla y donaire el desafío.

Cartel de feria pueblerina: Honrada
plaza de rebotica y espadaña,
brisa de miel y afanes de granito.

Claro domingo y fuente alborotada,
resolana y clavel, Plaza de España
hecha vinazo oscuro y rojo grito.


                                                                 Julio Mariscal

lunes, 25 de julio de 2016

El torero

            De palmas y de sol y de clarines
la tarde se quedó, de pronto, llena,
y, al verlo aparecer sobre la arena,
se quebró en un brillar de colorines;

olía a clavellinas y a jazmines
y a perfume de rosa nazarena
la descuidada majestad serena
de su traje de luces y carmines.

La muleta, color de sangre y fuego,
en su mano morena, fina y fuerte,
no encontraba descanso ni sosiego,

y fiándose al arte y a la suerte
se abandonaba al peligroso juego
de apostarse la vida con la Muerte.


                                                                  Jaime Campmany

viernes, 15 de julio de 2016

Lalo Moreno

            Ya va Lalo Moreno tras las huellas
de Belmonte, espiral de la franela.
Cada pase un cartel, una acuarela
revestida con oros y grosellas.

Y -torero navarro- te querellas
con el miedo, conjuro de canela.
Un derrote de luz en la cancela.
Las verónicas malvas son doncellas.

Barlovento en el arpa te convierte
en este río, doncel de la bravura,
ese herbívoro dios del aguafuerte.

San Fermín te regala el capotillo
-encrespado oleaje, arboladura-
tentaderos, eralas y tomillo.



                                                                 Jorge Ramón Sarasa

martes, 5 de julio de 2016

¡Tararí!

            El toro va a salir. Ya los clarines,
serpentina de histérico sonido,
rizan sobre la arena y el tendido
tirabuzones de doradas crines.

Del torero -oro y plata y colorines-
destella al sol el mágico vestido.
Y en el aire se apaga todo ruido
(se percibe el pisar de los chapines…).

Ya es la seda percal. Tiene el torero
en las manos plegado su capote
y la mirada fija en el chiquero.

Se abre el portón, y un toro capirote
surge. Del diestro, echada está la suerte:
el grito o la ovación. ¡Quizá la muerte!


                                                                  José Luis Estrada Segalerva