miércoles, 15 de mayo de 2013

El picador


Con el hirviente resoplido moja
el ronco toro la tostada arena,
la vista en el jinete, alta y serena,
ancho espacio buscando al asta roja.

Su arranque, audaz a recibir se arroja
pálida de valor la faz morena,
e hincha en la frente la robusta vena
el picador, a quien el tiempo enoja.

Duda la fiera, el español la llama,
sacude el toro la enastada frente,
la tierra escarba, sopla y desparrama;

le obliga el hombre, parte de repente,
y herido en la cerviz, húyele y brama,
y en grito universal rompe la gente.


                                                       José Zorrilla

domingo, 5 de mayo de 2013

Antonio Ordóñez


Estaba la verónica esperando
que se abriese un percal con maestría
y le diera a la sal de Andalucía
coraje y miel que andaban ya faltando…

Estaba la muleta -¿desde cuándo,
desde Juan y José…?- sin luz ni guía,
sin saber a qué joven dinastía
la Tauromaquia ofrendaría el mando…

Y de Ronda llegó el que, en una sola,
viejas escuelas junta al nuevo modo,
¡y Córdoba y Sevilla, enmudecieron!

Y una espada con temple a la española,
mostró que Antonio Ordóñez lo era ¡todo!,
¡señor y rey tras los que ayer lo fueron!


                                                       Rafael Duyos



jueves, 25 de abril de 2013

Choto


Corre feliz el choto por el prado,
ajeno aún al dolor y a la tristeza,
sintiendo ya que brota en su cabeza
el cuerno temeroso y afilado.

Siente su corazón todo inundado
de un ansia nueva que a crecer empieza
y siente concentrarse su fiereza
en el joven testuz ensortijado.

No sabe cómo fue, cómo ha surgido
este imprevisto afán, este ardimiento,
y lanza, loco, un cálido mugido.

Siente un febril impulso, un gran contento,
mira y contempla todo sorprendido
y da el primer embiste para el viento.


                                                       Rafael Morales


lunes, 15 de abril de 2013

Juan Belmonte


Tu sueño estremecieron mayorales
lunas serenas y dormidos ríos;
negros toros astados, tristes, fríos,
rumor de vientos y hondas pastorales.

Tu capote acunó voces corales
de ángeles desvelados, dulces críos
que dieron al desmayo suaves bríos,
de verónicas densas y augurales.

Tu sueño de dehesa y de cortijo
nació en oros de feria y luz herida
por plazas en que fuiste el horizonte.

Y tu gloria torera tuvo un hijo
que prolongó tu fama estremecida
de tu nombre laureado: Juan Belmonte.


                                                       Marcelino Concostrina

viernes, 5 de abril de 2013

A la fiesta de toros y cañas del Buen Retiro en día grande nieve


Llueven calladas aguas en vellones
blancos las nubes mudas; pasa el día,
mas no sin majestad, en sombra fría,
y mira el sol, que esconde, en los balcones.

No admiten el invierno corazones
asistidos de ardiente valentía;
que influye la española monarquía
fuerza igualmente en toros y rejones.

El blasón de Jarama, humedecida,
y ardiendo, la ancha frente en torva saña,
en sangre vierte la purpúrea vida.

Y lisonjera al grande rey de España,
la tempestad, en nieve obscurecida,
aplaudió al brazo, al fresno y a la caña.


                                                       Francisco de Quevedo